Claudio Pereznájera  |

Todos los jóvenes pensamos que nuestras ideas podrían llegar a cambiar el paradigma de un mercado o el producto que conocemos como usuarios. Contamos con la creatividad y el tiempo, pero hay una parte esencial —el dinero— que no siempre tenemos para realizar este tipo de sueños.

Hace 50 años, la única manera de tener un negocio propio era trabajando desde pequeño —y a veces ni así—; se creía que eso garantizaba que tus ideas fueran comercialmente viables. En los noventa, un crédito común y corriente parecía ser la solución, hasta llegado el momento de pagar esa deuda que había crecido de manera monstruosa. Hoy en día, hay formas mucho más sencillas para que los proyectos, desde los más pequeños, hasta los más ambiciosos sean realizables.

Las pequeñas y medianas empresas han sido muy sonadas en los últimos años, y tal vez sea por ahí donde debe buscarse el empujoncito económico que tu idea necesita. Ya sea que tu empresa sea local o una pequeña exportadora, puedes solicitar ayuda al Fondo Pyme (www.fondopyme.gob.mx) o al Financiamiento a las Pymes Exportadoras (www.bancomext.com).

Una de las más nuevas tendencias de financiamiento es la del capital semilla; como su nombre indica, se basa en apoyar a una empresa en su primera etapa. Para obtener este capital, tendrás que formar parte del Sistema Nacional de Incubación de Empresas de la Secretearía de Economía. (www.capitalsemilla.org.mx)

Muy probablemente has escuchado un término raro entre los estudiantes de carreras relacionadas con negocios, o en alguna conversación con un economista; me refiero al “capital de riesgo”. Se trata de un tipo de fondo que se otorga a una empresa cuando está comenzando y entra en un mercado de alto crecimiento; sin embargo, si la organización no se ve lo suficientemente prometedora, difícilmente puede conseguir este tipo de fondo. Hay algunas compañías que aparte de ofrecer este servicio, también ayudan a algunos jóvenes emprendedores impartiéndoles cursos o lecciones para que su propuesta sea financieramente más factible. (www.investomex.com)

Por último, la más nueva manera de conseguir financiamiento es por medio del Crowfunding. Este nuevo sistema ofrece la posibilidad de conseguir muchísimos financiadores por medio de internet, ya sea donando desde un dólar hasta millones de ellos; aquí, lo importante es hacer conocida tu causa, pues pueden juntarse todos los fondos que requieres con pequeños donativos por parte de una gran cantidad de personas. Digamos que es como el teletón para tu empresa. Usualmente, a cambio de este financiamiento se ofrece el bien o servicio que realiza el negocio, pero también existen casos en los que el pago por las donaciones es sólo un acto simbólico —como conocer al emprendedor—.

Entonces, ya saben, jóvenes: sí existen maneras de cumplir sus sueños empresariales. Sólo necesitan ese empujoncito y confianza en que su producto o servicio es el correcto. No teman y decídanse a intentarlo, la parte económica puede ser resuelta: si tienes una gran idea, sólo da el salto de fe.