Por Alfredo Ruiz

 

“El dinero es una gloria”, afirmó Dalí y muchos lo creen así; pero el dinero no es para todos, no todos lo tienen ni en la misma cantidad. Lo cierto es que la mayoría lo busca, religiosamente, como si su vida dependiera de ello, y que la sociedad nos ha orillado a tener dinero; sin él, no somos nadie para el mundo.

 

Contrario a esta idea del dinero, hay personas que se plantean la idea de vivir sin él. Ése es el caso de un estudiante de negocios del Galway-Mayo Institute of Technology, Mark Boyle, quien se propuso vivir sin dinero. Fundador de la página Freeconomy Community, desde noviembre de 2008, Boyle ha vivido sin dinero. Publica regularmente en el periódico The Guardian y su primer libro fue publicado en 2010.

 

Para Mark, el dinero genera una desconexión entre las personas y les produce indiferencia en cuanto a lo que sucede alrededor. Por eso, decidió buscar la forma de seguir disfrutando de la vida y todo lo que le gustaba de ella, pero reduciendo el poder del dinero, como un medio para lograrlo. Inicialmente, se propuso vivir así por un año, pero su objetivo traspasó los límites del tiempo y ha adoptado una nueva forma de vida basada en el intercambio. “Hice una lista de todo lo básico que necesitaba para sobrevivir. Adoro la comida, así que eso era lo primordial. Hay cuatro patas en la mesa de la comida gratis: recolectar comida salvaje, cultivar, hacer trueques y utilizar comida desperdiciada, pero hay muchas otras formas.” Basándose en este modelo, creó un nuevo estilo de vida, donde intercambiaría trabajo por alojamiento. Fue así como entró de voluntario en una granja orgánica. Mark utilizó su bicicleta y, para alumbrarse, velas hechas con cera de abeja.

 

La felicidad y el dinero son vistos como dos cosas que van de la mano y como dos valores que coexisten y no pueden separarse; sin embargo, Mark Boyle transforma esa perspectiva y nos hace reflexionar acerca de esta idea. “Irónicamente, he encontrado que este año ha sido el más feliz de mi vida. Tengo más amigos en mi comunidad que nunca, no me he enfermado desde que empecé, y nunca he estado más en forma. He encontrado que la amistad, no el dinero, es la verdadera seguridad. Que la mayoría de la pobreza de occidente es espiritual, y que la independencia es realmente interdependencia.”

 

Con base en una forma de pensar como la de Gandhi, Boyle cuestiona y hace una reflexión acerca del concepto del dinero. Tal vez estas ideas tan radicales puedan ayudar a generar una conciencia sobre lo que consideramos “ser feliz”; quizá no de un modo tan radical, aunque sí al disminuir una enfermedad de nuestros tiempos: el consumismo.

 

 

El consumo irracional y desmedido de los bienes y servicios nos vuelve dependientes del dinero. Los primeros pobladores de la tierra podían vivir sin los lujos que tenemos y probablemente tenían una mejor calidad de vida. A pesar de los beneficios de la tecnología en campos como la medicina, no podemos decir que el dinero haya mejorado nuestra calidad de vida; por el contrario, ha polarizado el acceso a las cosas. Si tienes dinero, puedes vivir bien; si no, no formas parte de la sociedad, no estás en el mapa.

 

Otro factor que resalta Boyle es el distanciamiento entre las personas y la naturaleza. Hemos perdido la capacidad de coexistir con la naturaleza, la hemos explotado sin medida y ponemos una vez más el dinero como un elemento primordial para la vida. “Si alguien me hubiera dicho hace 7 años que un ejecutivo licenciado en económicas, podría vivir sin dinero, nunca lo hubiera creído. El plan era tener un gran trabajo, ganar todo el dinero que me fuera posible y comprar todo lo que nuestra sociedad piensa que es exitoso y necesario.”

 

Es así como podemos tomar este ejemplo de vida para generar cambios en nuestra cotidianidad, empezando por pequeños cambios en el uso de la luz, el agua y la energía eléctrica y pensando si en realidad necesitamos usar dinero todo el tiempo. Tal vez descubramos que es posible hacerlo con más frecuencia de la que imaginamos. Gandhi lo dijo en una sola frase: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”.