Por Alfredo Ruiz |

Fue la mano de Dios.

Diego Armando Maradona

al explicar su primer gol a los ingleses

en el mundial de México 1986

 

El futbol es el deporte más aclamado por las masas que se concentran en los nuevos coliseos para vivir la pasión más grande: el hombre y la pelota. En esta unión, se encuentran factores culturales, sociales, económicos e incluso políticos. El futbol une a todos sin importar nacionalidad, idioma o creencias religiosas. La única religión es la que se vive en cada encuentro y, sobre todo, en cada copa del mundo.

 

Para Kusturica, Maradona es un revolucionario, un comunista, un hombre que repudia a quienes se aprovechan y se enriquecen a costa del pueblo. Para Diego Armando Maradona, no hubo ni habrá momento más polémico y glorioso que el de su gol contra Inglaterra en el mundial de México en 1986; la denominada mano de Dios es uno de los goles más importantes de la historia del futbol. Como se mencionó, este deporte nos une a todos y ¿por qué no podría unirse con seres de universos completamente distintos como el cine? Éste es el caso de la película Maradona, de Emir Kusturica, donde un cineasta serbio y un ex futbolista argentino muestran que un documental también puede ser un gesto de amistad y admiración.

 

El cineasta incursiona en el mundo del documental para retomar los hechos más relevantes de la vida de Diego Armando Maradona; comienza con su infancia en Villa Fiorito y acude a sus recuerdos como un parteaguas de la exitosa carrera del futbolista.

 

Sin duda, la historia del futbol no sería la misma sin el paso de El Diego por el balompié. La historia del argentino, no siempre tan fácil, se detiene en momentos clave que marcaron su vida y su carrera. Su adicción a las drogas es uno de los temas destacados del documental y, sin duda, uno de los más polémicos y más hablados en los medios. En esta ocasión, el futbolista aprovecha para relatar lo doloroso del proceso que lo llevó a tocar fondo y que lo alejó de su familia y amigos.

 

Kusturica no pretende hacer un filme glorioso y monumental de uno de los ídolos más sobresalientes del siglo XX, sino que prefiere plantear una historia más cercana y humana de la fragilidad del hombre y sus consecuencias, sin ser ambicioso y mostrando la cercanía y la amistad que mantiene con el futbolista. Muy distinto de todo lo que conocemos de su filmografía, Maradona es un relato que supera lo futbolístico y se adentra en otros terrenos como la política, lo que evidencia su influencia y apoyo hacia algunos gobiernos latinoamericanos como los de Fidel Castro, Evo Morales y Hugo Chávez, con quienes tiene una buena amistad.

 

También muestra estar fuera de la cancha en los medios de comunicación. La noche del 10 fue uno de los programas más esperados y aclamados de Argentina en los últimos años, con un Diego recuperado y notablemente más delgado, uno muy distinto del de años atrás.

 

El documental se centra en 2005 y 2007, donde Kusturica acompaña al futbolista en una nueva faceta de su vida.

 

Sin duda, queda mucho que decir de la existencia de Diego Armando Maradona, pero ésta es una buena forma de conocer su vida fuera de la cancha y con una mirada más sensible y humana que en los documentales que ya conocemos de su carrera futbolística. Éste es uno de los trabajos más interesantes de Emir Kusturica, quien también nos sorprende desde su terreno de juego: el cine.