Por Sikaan Orozco |

¿Alguna vez has escuchado la frase “tú eres lo que comes”? Pues, en efecto, somos lo que comemos; y eso vale tanto para lo físico, como también para lo emocional.

 

La mayoría pensamos que ingerir alimentos es lo normal en nuestra vida rutinaria y que no tiene nada que ver con nuestras emociones o sentimientos; sin embargo, estamos muy equivocados. La ciencia ha comprobado que nuestra dieta está totalmente relacionada y conectada con nuestro estado de ánimo. Un ejemplo muy claro que comprueba esta teoría es que, cuando no comemos, cuando comemos algo que no nos gusta o cuando nuestro cuerpo detecta la falta de nutrientes, nos irritamos y nos sobreviene mal humor, cansancio, melancolía, ansiedad o  pocas ganas de hacer las cosas; por el contrario, comer algún dulce o algo que nos gusta mucho nos produce felicidad y satisfacción.

 

Los alimentos que afectan nuestras emociones, sentimientos y neurotransmisores se conoce como psicoactivos, pues son mensajeros químicos enviados por el cerebro y el sistema nervioso para ejercer control sobre las células y los tejidos.

 

Según profesores en neurociencia del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Bristol, existen componentes presentes en carnes, lácteos, frutas y verduras que estimulan la producción de serotonina y endorfinas; éstas se hallan en nuestro sistema nervioso y ayudan a mejorar los sentimientos de optimismo, relajación y sensación de bienestar; por otro lado, las proteínas afectan a la dopamina y la norepinefrina, neurotransmisores responsables de los estados de alerta, excitación y agudeza mental.

 

Uno de los dulces favoritos y más consumidos es el chocolate, pues se dice que nos pone de buen humor. ¿Pero es verdad? Sí, es totalmente cierto y no sólo por su sabor. El chocolate contiene diferentes sustancias como feniletilamina, que mejora el estado de ánimo; cafeína, estimulante asociado con el estado de alerta e inquietud, que ingerida en cantidades moderadas realza el funcionamiento físico y mental; anandamida, la molécula de la “felicidad”, que produce sentimientos de alegría; y azúcar, la cual ayuda a elevar los niveles de serotonina relacionados con una sensación de bienestar. El chocolate, entonces, es un delicioso postre y, científicamente comprobado, un dulce de felicidad.

 

Existen muchos otros alimentos que nos provocan emociones y sentimientos:

  1. Lácteos: contienen grasas, vitaminas y minerales y son ricos en aminoácidos, que incrementan los niveles de serotonina; además, su proteína de suero reduce las respuestas físicas a la tensión, mejora el humor, favorece la memoria y disminuye los cambios agresivos de personalidad.
  2. Plátano: además de los nutrientes y fibras que aporta, es rico en vitaminas y minerales, lo cual reduce los problemas de depresión; el potasio que posee previene el cansancio.
  3. Cereza: investigadores de la Universidad de Michigan aseguran que es una aspirina natural, tiene propiedades antiinflamatorias, controla la ansiedad y el estrés, evita la melancolía y aleja el peligro de la depresión; también favorece el aspecto joven, el sueño y el reposo nocturno a causa de sus antioxidantes.
  4. Fresa: posee fibra soluble que ayuda en el proceso de la digestión, mantiene estables los niveles de azúcar en la sangre, disminuye la irritabilidad, actúa como antiinflamatorio y reduce la posibilidad de padecer cáncer o alguna enfermedad cardiaca.
  5. Avena: se considera el cereal más completo, debido a la cantidad y calidad de su contenido de proteínas, grasas insaturadas, carbohidratos, vitaminas, minerales y fibra; ayuda a que el estado de ánimo y la vitalidad sean estables a lo largo del día, evitando los altibajos de energía y que sobrevenga el agotamiento.
  6. Pescado: contiene un alto nivel de omega 3, ayuda a estabilizar el ánimo y sus ácidos celulares influyen en la conducta.

 

Como ves, la comida que ingerimos sí influye en nuestra personalidad. También toma en cuenta que una comida balanceada, y nutritiva puede hacerte sentir muy bien y, si aprendes a comer de esta forma, notarás los resultados. Ya lo sabes: cuando vayas al súper, recuerda elegir bien quién quieres ser.

 

 

Facebook Comments

Post a comment