Por Alejandra Bonilla |

“Las lenguas son los vectores de nuestras experiencias, nuestros contextos intelectuales y culturales, nuestros modos de relacionarnos con los grupos humanos, nuestros sistemas de valores, nuestros códigos sociales y nuestros sentimientos de pertenencia, tanto en el plano colectivo como en el individual.”

UNESCO, 2009

 

La importancia de comprender al otro hoy se ha vuelto fundamental, debido a que el desarrollo tecnológico está mucho más a la mano que la solución a los problemas de salud, hambre y desigualdad social que padece la mayoría de la población mundial.

La comprensión hacia el otro comienza precisamente con el conocimiento del lenguaje que es propio de cada cultura; sin embargo, este conocimiento no se limita a meras reglas gramaticales. El aprendizaje real sólo se alcanza cuando se llega al punto de pensar y razonar en el idioma extranjero, pues ello permite apreciar los diferentes matices a los que se recurre para expresar diversas manifestaciones culturales.
Las lenguas no sólo son un medio de comunicación, sino también las portadoras de la identidad, valores, derechos humanos, orientación social y la concepción del mundo.

 

imagen tomada de http://www.aipa-azores.com/noticias/ver.php?id=1259

imagen tomada de http://www.aipa-azores.com/noticias/ver.php?id=1259

 

La formación integral dentro del marco de la globalización

Los idiomas y sus complejos nexos con la formación integral, la identidad del individuo, la comunicación interpersonal, la integración social, el desarrollo comunitario y la educación, constituyen factores de importancia estratégica para los pueblos que conforman nuestro mundo. Según reportes de la UNESCO, “existe una mayor conciencia de la importancia que los idiomas desempeñan en el desarrollo de los individuos al garantizar la diversidad cultural y el diálogo intercultural y también en la consecución de la educación para todos y el fortalecimiento de la cooperación, la construcción de sociedades del conocimiento integradoras y la conservación del patrimonio cultural, así como en la movilización de la voluntad política para aplicar los beneficios de la ciencia y la tecnología al desarrollo sustentable”.

Por lo anterior, urge instituir estrategias que estimulen y promuevan el compromiso internacional con el objetivo de difundir el plurilingüismo y la diversidad lingüística y cultural, con medidas interdisciplinarias en las que participen todos los sectores involucrados: educación, cultura, ciencias exactas, medios de comunicación e información y ciencias sociales y humanas. La propia UNESCO enfatiza tres aspectos esenciales dentro de la diversidad lingüística y cultural:

• Analizar la diversidad cultural en todas sus facetas con el objeto de definir un rasgo común entre la amplia gama de interacciones posibles.
• Mostrar la importancia de la diversidad cultural en distintos ámbitos: lenguas, educación, comunicación y creatividad.
• Invertir en la diversidad cultural fomentando el diálogo intercultural, pues ello permitirá tanto renovar los enfoques del desarrollo sustentable, como garantizar el ejercicio eficaz de la libertad y los derechos humanos universalmente reconocidos.

En el marco de la globalización, los retos de preservar la identidad cultural y fomentar el diálogo y el respeto a la diversidad intercultural cobran mayor relevancia debido al auge del comercio internacional, a las relaciones internacionales, a los progresos en la tecnología digital y al crecimiento de las ciudades y de la población mundial.

Desde el punto de vista de la pluralidad cultural, la diversidad lingüística representa la adaptación del individuo a su entorno con todos los cambios físicos o sociales que de ella se deriven. Las lenguas no se reducen a un mero medio de comunicación, sino que también constituyen el núcleo de las expresiones culturales; son portadoras de la identidad, los valores, los derechos humanos, la orientación social y las concepciones del mundo.

Esto nos indica la importancia para los organismos internacionales del estudio de las lenguas en general como parte de un proceso global que ha logrado consensuarse entre las naciones y conlleva implicaciones fundamentales en el desarrollo de la comunidad internacional, que convive en esta aldea global en la cual se ha convertido nuestro planeta; en cuanto a lo particular, el estudio de los idiomas destaca como parte fundamental del desarrollo integral de cualquier persona, pues la diversidad cultural nos obliga a estar al día con los cambios y las tendencias globalizadoras.

Según reportan algunos estudios, 10 mil personas hablan menos de la mitad de la totalidad de lenguas que hoy existen (entre 6 mil y 8 mil). La necesidad de hablar una lengua —el mandarín, el inglés, el español y, en un futuro muy cercano como resultado de todos los avances tecnológicos, el coreano— es cada vez mayor, pues están directamente relacionadas con los procesos de globalización y comercialización.

 

cuadro

 

El Instituto Cervantes y el British Council —entidades oficiales que promueven respectivamente el idioma español y el inglés en “Palabra por palabra”, 2011, primer trabajo en conjunto realizado sobre las dos principales lenguas de comunicación global— señalan que el futuro del español en el ámbito internacional está estrechamente ligado a su desarrollo y uso en Estados Unidos y al déficit de aprecio en los ámbitos de la ciencia y la tecnología en los organismos internacionales, en especial en los europeos. En dicho estudio se menciona que “no se trata de conseguir que se deje de escribir en otras lenguas para pasar a escribir en español; se trata de no depreciar la investigación, la ciencia y la edición que se produce en español comenzando por los propios países hispanohablantes”.

Tanto el Instituto Cervantes como el British Council estiman un crecimiento semejante del mandarín en la economía global, y destacan el impacto que esta realidad tendrá en términos sociales, culturales y educativos. En su reciente visita a México, el presidente de la República de China expresó que el chino tradicional es la lengua escrita más antigua y hermosa del mundo y agregó que hoy en día los intercambios económicos, políticos, culturales y deportivos son cada vez más frecuentes entre este país y el resto del mundo, lo cual ha despertado un gran interés en conocer y aprender el mandarín.

En el transcurso de nuestra historia, varias de las principales lenguas que se hablan en el mundo se han erigido como francas; tal fue el caso del latín durante varios siglos; del francés, durante el siglo XIX; y, desde mediados del siglo XX y hasta la actualidad, el inglés. El British Council sostiene que alrededor de 500 millones de personas hablan inglés, ya sea como lengua materna o como segundo idioma. En esta población están representados los países donde el inglés es el idioma dominante como los Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda e Irlanda. Sin embargo, existen también países donde el inglés se usa extensamente como medio de comunicación, entre grupos de la población que no tienen una lengua en común, como es el caso de Hong Kong, Singapur, Nigeria, las Filipinas, Malasia y la India.

A pesar de que el porcentaje de la población mundial que utiliza activamente el idioma inglés es menor a 25 por ciento, su importancia como lengua mundial no radica en el número de personas que lo habla, sino en la utilidad que implica para sus usuarios. En la mayoría de los países, los negocios internacionales, las transacciones comerciales, los asuntos de gobierno y de diplomacia se tratan en este idioma; además, en muchas organizaciones internacionales —como es el caso de la Organización de las Naciones Unidas—, es la lengua oficial.

El inglés es el idioma internacional más utilizado en la difusión de la información y de las noticias mediante los canales satelitales. Internet transmite una enorme cantidad de información en inglés, y se estima que 80 por ciento de la almacenada electrónicamente también está en este idioma. Más de la mitad de los periódicos y revistas del mundo se publican en inglés; en India, por ejemplo, se publican tres mil revistas en este idioma.

El inglés también predomina en las ponencias internacionales; investigadores de todo el mundo publican sus trabajos académicos, sus avances tecnológicos y científicos en este idioma, con el fin de que sean conocidos por el mayor número posible de personas.

Por otra parte, el turismo es otra actividad en la que el idioma inglés tiene un papel preponderante. La mayor parte de la información turística como guías de turismo, grabaciones de video, carteles y señales visuales en aeropuertos y lugares turísticos se presentan en inglés. Las mismas personas que se dedican a recibir grupos de turistas suelen comunicarse con destreza en inglés.

La cultura popular también ha desempeñado un papel importante en la propagación de esta lengua. La música británica y estadounidense se escucha casi en la misma proporción que la música en la lengua nativa —si no es que más— y este fenómeno se presenta casi del mismo modo en la cinematografía y la literatura.

La demanda actual por adquirir el inglés como idioma extranjero es tal, que se estima que dentro de una década la mitad de la población mundial hablará este idioma con algún grado de pericia.

En su artículo en la revista Newsweek del 7 de Marzo del 2005, la periodista Carla Power habla de una revolución global cuyo protagonista es el idioma inglés, ya que cientos de millones de personas se empeñan en aprenderlo; es el “lenguaje planetario para el comercio, la tecnología [y] la implementación estratégica”. Para los gobiernos de muchos países, este idioma es el “motor de la globalización” junto con las computadoras y la migración masiva.

Todo lo anterior representa un fenómeno interesante, puesto que evidencia que la expansión del inglés puede motivar a quienes hablan otros idiomas a perseverar en identificarse con su propia lengua local como resguardo tradicional de su cultura e historia. En otras palabras, mientras que el inglés es el nexo intercultural entre individuos de distintos orígenes, no debemos olvidar que las lenguas locales son el común denominador de identificación local; se trata, en efecto, de dos realidades que desempeñan distintas funciones, por lo cual pueden convivir sin problema e incluso complementarse.

Si se logra tener un conocimiento integral de otro idioma, podrá ingresarse en la cultura y en el modo de pensar de aquellos a quienes consideramos diferentes, para darnos cuenta de que las diferencias entre nuestras culturas no nos separan, sino enriquecen la diversidad y se vuelven una oportunidad para encontrarnos e identificarnos en el otro.

 

Referencias

 

Power, C., Not the queen’s English, cit. por Carla Power, Newsweek, marzo 7, 2005.

 

Organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura (UNESCO), “Proyecto de declaración mundial sobre el siglo XXI: visión y acción”,1998.

_____, “Visión y acción”, 1998.

_____, “Invertir en la diversidad cultural y el diálogo intercultural”, Informe Mundial París, Francia, 2009.