Por Fernanda López Campos |

 Residuos tóxicos, agua contaminada y tierra infértil dan vida a la primera ciudad ecológica autosustentable del mundo. Gracias al esfuerzo de mucha gente y al apoyo de los gobiernos de China y Singapur, este espacio que inicialmente era inservible, fue asignado para poner en marcha uno de los proyectos más innovadores y benéficos para evitar que el planeta siga consumiéndose rápidamente.

 

China, el país más poblado del mundo con aproximadamente mil trescientos millones de habitantes y con un alto grado de contaminación, ha emprendido este proyecto cuyo objetivo es contribuir a la mejora del medio ambiente y albergar a miles de familias. En marzo de 2012, llegaron los primeros habitantes y hoy, con sólo ocho kilómetros construidos, ya residen aproximadamente doscientas familias que son un ejemplo de lo que un día podría existir en todo el mundo; esta magnífica idea crecerá cada día más.

 

Tianjin Eco-city es el nombre otorgado a la nueva ciudad que comenzó en 2007, a 150 kilómetros de Pekín en el norte de China. Se estima que para 2020 estará concluida, con una extensión total de treinta kilómetros cuadrados, suficiente espacio para que trescientos cincuenta mil habitantes disfruten de una vida verde.

 

Las rutas para ciclistas y tranvías ofrecen una vista del atractivo valle que atraviesa la ciudad; hermosas áreas verdes y la creación de cañaverales favorecerán la instalación provisional de las aves, y conforman el innovador diseño realizado en una cuadrícula que dividirá el proyecto en diferentes distritos.

 

Las necesidades energéticas básicas se satisfacen con molinos de viento y paneles solares. Esta ciudad tendrá cubierto 20% de las necesidades energéticas de manera completamente ecológica y, por si fuera poco, también habrá calefacción y aire acondicionado, recurso sumamente caro en las ciudades promedio que aquí será completamente sustentable aprovechando en su totalidad la energía solar y eólica.

 

Aunque se trata de una ciudad ecológica, los últimos avances tecnológicos forman parte de su estructura y funcionamiento, pues se encuentran en el desarrollo de los mejores materiales de construcción, en la arquitectura y en el transporte. Las exigentes normas ecológicas impulsaron creaciones como el sistema de tren ligero avanzado que cubre la necesidad de transporte de los habitantes hasta en 90% y la orientación de las construcciones para aprovechar al máximo la luz natural.

 

¿Qué pasará con la basura y el agua residual? También hay un plan para ellos; los habitantes pueden olvidarse de los camiones de basura, porque un sistema inteligente de recogido neumático separará lo orgánico de lo inorgánico; además, las aguas residuales serán depuradas con la tecnología necesaria para generar energía del metano.

 

Por otra parte, abastecer a la ciudad de agua potable será posible gracias a una planta que eliminará la sal.

 

El caso México

Es interesante ver cómo los avances tecnológicos tienen un impacto muy alto en los beneficios del planeta, pero es aún mejor saber que en México también están poniéndose en marcha los primeros proyectos ecológicos. El mayor de ellos es Tecnópolis, un espacio innovador y sustentable ubicado en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

 

El Parque Tecnológico de la BUAP será un espacio para transferir el conocimiento científico y tecnológico que promoverá la competitividad industrial y contribuirá a aumentar el crecimiento económico del estado; abarcará más de la mitad de la Ciudad de la Ciencia y el Conocimiento, y se construirá en diferentes etapas.

 

Con áreas verdes, vialidades y espacios laborales, como lotes para empresas enfocadas a la tecnología, plantas para tratar el agua, un parque eólico-solar y una zona comercial, planean volver este espacio un lugar ejemplar en el ámbito internacional. Este grandioso proyecto coloca a México junto a países que sobresalen por sus grandes creaciones para demostrar cuántas mentes grandiosas y mexicanas están ocupándose por mejorar nuestra calidad de vida.

 

En una superficie de aproximadamente cuatro hectáreas, se distribuirán edificios con áreas de mecánica, informática, química y laboratorios de avanzadas tecnologías, que por supuesto, contarán con características ecológicas como reforestación de más de mil árboles, azoteas verdes, paneles solares y cisterna de captación de aguas pluviales, elementos que harán posible la autosustentabilidad del lugar.

 

Proyectos gigantescos como éstos pueden beneficiarnos a todos y modificar nuestro estilo de vida, pues la ecología en el mundo ha logrado atrapar a muchas personas y cada vez más compradores consumen una mayor cantidad de productos reciclables y amigables con el medio ambiente.