por Cristopher Pardo |

 

El tema del canibalismo siempre alza polémica. Algunos alegan que no debería extrañar esa práctica, porque el hombre no es otra cosa que un animal. Otros, en cambio, opinan que lo que nos caracteriza como humanos es distinguir lo correcto de lo incorrecto, por lo cual comer los unos a los otros implica la pérdida de la humanidad.

 

Aunque esta práctica más frecuente de lo que pensamos, aún produce sorpresa saber de gente que recurrió a ella por capricho, curiosidad u otras razones.

 

Zhang Yongming, China

En 2012, en la provincia de Yunnan, un comerciante de 56 años fue detenido cuando se le acusó de la muerte de un joven de 19 años. Al registrar la casa del vendedor, la policía halló decenas de ojos en botellas de licor. Por lo menos había asesinado a otros once jóvenes, y se le relacionó con, al menos, otras veinte desapariciones.

 

De los cuerpos de sus víctimas, Yongming comía, alimentaba a sus perros y  vendía los restos en el mercado como “carne de avestruz”. Las autoridades dieron con él, gracias a que en su basura se encontraban muchas bolsas con huesos que correspondían a esqueletos humanos. “Un monstruo caníbal”, lo llamaban sus vecinos.

 

Cápsulas para la dieta, Corea del Sur

En Surcorea, uno de los países más desarrollados del mundo, también hay quienes buscan el cuerpo ideal y recurren a los infames “productos milagro”, en este caso una píldora que les permitiría bajar de peso.

 

El detalle es que este producto está hecho de fetos —“píldoras de carne humana”—, pues en algunos círculos existe la creencia de que funcionan como revitalizantes y elevan los niveles de resistencia en el cuerpo. Más grave aún es que la píldora, proveniente de China, ha tenido más de 94 intentos de ser introducida en el mercado surcoreano desde el 2011; en tan sólo ocho meses, la cantidad incautada de este “medicamento” asciende a los 317 millones de dólares.

 

Segunda Guerra Mundial, Rusia

En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, muchos poblados quedaron incomunicados y Rusia no fue la excepción. Cuando varias partes de este país quedaron cercadas, sus habitantes, al perder la esperanza de ser evacuados o rescatados, comenzaron a comer primero perros, luego gatos y, al final, los unos a los otros.

 

Se dice que únicamente consumieron cadáveres; sin embargo, algunos se aventuran a decir que, de la noche a la mañana, desaparecieron pueblos pequeños, arrasados por antropófagos. No existe un número exacto de bajas humanas (muchos desaparecieron por causa de la guerra), pero se estima que por canibalismo, sólo en Rusia, desaparecieron más de 25 mil personas.

 

La hambruna y canibalismo incluso llegó a varias partes de China.

 

Los Andes, Chile

Éste es quizá el más famoso y conocido caso del mundo; decenas de películas, documentales y otros tantos elementos de ficción y no ficción se han inspirado en ella.

 

En 1972, un avión se estrelló en la cordillera de los Andes a causa del mal tiempo. De las 45 almas que iban a bordo, sólo sobrevivieron 16; perdidos en las montañas durante 72 días, tuvieron que ingeniárselas para no morir. El clima extremo que sufrieron fue lo que conservó en buen estado la carne de los cadáveres, pues al quemarse por el contacto con el hielo, permitió a los sobrevivientes masticarla con mayor facilidad y tragarla.

 

En un principio, los sobrevivientes se rehusaban a aceptar entrevistas, pero aquellos jóvenes, hoy adultos, han confirmado que recurrieron al canibalismo.

 

Segunda Guerra Mundial, Japón

Durante la Segunda Guerra Mundial, un avión de Estados Unidos fue derribado y aterrizó de emergencia en una isla de Japón. El susto pasó, pero la pesadilla apenas comenzaba: un batallón japonés emboscó a los sobrevivientes norteamericanos, los capturó y los cocinó con bambú y sake.

 

Por alguna razón desconocida, el batallón japonés perdonó la vida a uno de los soldados estadounidenses. Eso dicen los reportes oficiales, pero al compararse las declaraciones del soldado con las del equipo de rescate, se hallaron varias contradicciones, como el hecho de que no lo liberaron, sino que logró escapar en una balsa. Tal vez entre esas contradiccionesla, la más significativa sea que, pese a afirmar haber estado varios días en la isla, el soldado rescatado no presentaba síntomas de hambruna ni deshidratación.

 

Las circunstancias que rodean el caso sugieren que en la isla el sobreviviente recurrió al canibalismo para subsistir, mientras algunas otras fuentes afirman que sólo los japoneses devoraron el hígado y los muslos de los rehenes. El dato no está confirmado, pues el reporte fue sellado como archivo secreto con el fin de, según se dijo, “ahorrar angustia a los familiares”.

 

Este sobreviviente más tarde sería presidente de Estados Unidos; nos referimos a George Bush, padre.

 

Para futuras referencias consulten:

 

What does human taste like?

https://www.youtube.com/watch?v=qWAF9PgDg2c&list=UU6nSFpj9HTCZ5t-N3Rm3-HA

 

Canibalismo: ser comido por el otro

http://id.tudiscovery.com/canibalismo-ser-comido-por-el-otro/

 

Contrabando de píldoras de bebés

http://www.abc.es/sociedad/20131028/abci-pildoras-carne-humana-201310281055.html

 

George Bush

http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/asia/japan/1445167/George-Bushs-comrades-eaten-by-their-Japanese-PoW-guards.html